¿Te importa mucho lo que los demás piensen de ti?



Todos nos hemos enfrentado a situaciones en las que queremos agradar a alguien más. Por lo general, tiende a ocurrir cuando se generan las primeras impresiones en una interacción dentro de un nuevo entorno. Sin embargo, muchas personas viven con la constante necesidad de buscar la aprobación externa de otras personas para poder vivir tranquilos. Esto no solo le genera un estrés innecesario sino que fomenta la incapacidad de poder ser auténticos.


El no poder ser uno mismo debido a la constante búsqueda de aprobación por parte de los demás implica someterse a una constante sensación de ansiedad y, sobre todo, el someterse a lo que los demás digan y delegar nuestra felicidad de tal forma que, si no complacemos lo que otros esperan de nosotros nos sentimos miserables. En consecuencia la persona es más propensa a deprimirse, pues es imposible agradarle a todo el mundo. De hecho, el simple hecho de querer agradar a los demás implica la reformulación del propio discurso generando falta de consistencia y abrumando al individuo.


Por otra parte, el querer una constante aprobación por parte de los demás también implica una falta de confianza hacia uno mismo. Esto conlleva a que la persona se aprisione dentro de un constante vaivén entre las opiniones de los demás que no le permite ser uno mismo debido a que tiene miedo a ser rechazado. Como consecuencia el amor propio decrece y fomenta el deseo de estar acompañado para alimentar esa aprobación externa que nos afirme si lo que hacemos está bien.


¿Cómo superar este constante deseo de aprobación de los demás? En principio, lo más importante que se debe de hacer es encaminarse hacia la búsqueda de uno mismo. Esto puede ser llevado a cabo individualmente mediante un proceso de introspección así como mediante el acompañamiento de un psicólogo o un proceso de terapia que ayude a la persona a reconocerse y quererse tal cual es. En este sentido, debemos de aceptarnos para poder superar esta dependencia que tenemos hacia la aprobación externa. Si nosotros mismos somos capaces de reconocer aquellas debilidades y defectos que tenemos y aprendemos a querernos con ellos sin la necesidad de cambiarnos, estaremos un paso más cerca a liberarnos del peso que implica la opinión y aprobación externa en nuestras vidas.


Recuerda que en Felizmente estamos aquí para ayudarte. Si quieres adentrarte en este proceso de autodescubrimiento y aceptación personal no dudes en separar una cita con nosotros. Nuestros profesionales estarán encantados de ayudarte.


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