Vacunación y exceso de información: ¿Pueden perjudicar nuestra salud mental?


El exceso de información por los medios de comunicación, falsas noticias, sumadas a la incertidumbre en los procesos de vacunación, podrían ser los culpables de aumentar los índices de ansiedad y depresión en algunas personas.


¿Sabías que durante los últimos 2 años las palabras cuarentena, virus y confinamiento han sido las más buscadas, según la Real Academia de la Lengua (RAE)? Pues sí, cuando inicio la pandemia, surgieron muchas dudas en la población. A la par que aumentó la búsqueda de palabras como asintomático, mascarilla, paracetamol, etc. Pero conceptos como resiliencia, esperanza, resistir, depresión y ansiedad, también fueron algunas de las palabras que se encontraron en el top de búsquedas en internet.


En ese afán de búsqueda de respuestas se han creado olas desinformativas que podrían elevar los niveles de ansiedad en las personas.

Lina María González, especialista en psiquiatría nos dice que “La pandemia y lo que han implicado las cuarentenas han sido importantes detonantes de ansiedad y de síntomas depresivos. Sobre todo, porque han sido un ejercicio de incertidumbre”.


¿Vivimos en un mundo de desinformación?


En los últimos años, la información también se propagó con gran velocidad como el COVID-19, ya que, según la Organización de las Naciones Unidas, en un informe que presentó en abril del 2020, el 40 % de las publicaciones sobre COVID-19 fueron realizadas por perfiles automatizados disfrazados de personas. El que una persona puede tener gran cantidad de desinformación en su poder puede generar miedo e incluso rechazo hacia la vacuna, además de elevar los niveles de ansiedad y depresión en las personas.


Existe una angustia de ¿Qué vacuna me van a poner? ¿voy a tener efectos secundarios?, ¿voy a llegar a ser vacunado? Existe aún un grupo de personas muy escépticas que están asustadas porque no saben en qué creer. Puesto que, el acceso a las vacunas, el orden de inmunización y los posibles efectos secundarios son temas que generan grandes controversias, por eso es importante acudir a fuentes verificables y documentos oficiales.

Lo que necesitan las personas en este momento es información clara. Los medios deberían promover una comunicación asertiva y acertada: decir lo suficiente, sin excesos de información y en el momento que se requiera.


¿Qué podemos hacer al respecto?


  • Tenemos que aprender a leer lo necesario, creer en fuentes oficiales y confiables y sin excesos.

  • Se debe minimizar el tiempo que se dedica a leer, mirar o escuchar noticias que causan estrés, ansiedad o angustia. Si bien es cierto, el estrés y la preocupación son respuestas normales, en momentos de incertidumbre como los que atravesamos es necesario hacer buen uso de la información que se dispone, para evitar problemas en nuestra salud mental.

  • Busquemos información que ayude o promueva la protección de las personas de COVID-19, así como fuentes de contenido que aclaren mitos y promuevan buenas prácticas, como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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