¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo?


“Tengo miedo que mi cabeza se apodere de mí y un día me vuelva loco, no soy capaz de controlar mis pensamientos”. Las personas que sufren de trastorno obsesivo compulsivo tienden a generar pensamientos en base a supuestos que luego convierten en supuestos probables. Por ejemplo, si un día estás conversando con un amigo y empiezas a pensar que el techo de la habitación en la que estas se puede caer, existen dos posibilidades: En principio, una reacción normal es dejar pasar el pensamiento y dejarlo en el entorno de lo supuesto. Esa es la reacción que el común denominador de las personas tiene. Sin embargo, la segunda posibilidad radica en tomar la suposición como cierta e inmediatamente salir de la habitación. Esto es una representación de lo que significa vivir con TOC.


Las personas que padecen trastorno obsesivo compulsivo o TOC, tienden a verse inmersas en una serie de pensamientos que les producen terror y miedo. Esta vendría a ser la parte obsesiva del trastorno. Y para poder calmar esta sensación de temor, proceden a llevar a cabo acciones con la finalidad de calmar sus pensamientos. En el ejemplo antes propuesto. El pensamiento de “el techo se va a hundir” vendría a ser el pensamiento obsesivo que una vez que entró en la cabeza de la persona no lo pudo dejar ir, y la acción en reacción a dicho pensamiento sería el salir de la habitación. Sin embargo, no todas las reacciones tienden a tener este carácter lógico de por medio.


El TOC tiene un patrón de pensamientos, ideas o imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que invaden la conciencia y son vividos como repugnantes o sin sentido. Esto hace que el individuo lleve a cabo comportamientos repetitivos y aparentemente finalistas que se realizan según determinadas reglas de forma estereotipada. Estas acciones buscan deshacer la ansiedad que provocan los pensamientos. Este trastorno combina los síntomas de la ansiedad con el déficit de control de los impulsos. Tiene un efecto como el de las adicciones porque conforme más se repiten la persona pierde control de sí misma, en el que entra en un bucle de acción y reacción del que es cada vez más difícil escapar.


Las obsesiones y compulsiones más comunes


Los pensamientos obsesivos más comunes son los siguientes: temor a la suciedad o a contaminarse, obsesión por defectos físicos, obsesión por el orden, el paso del tiempo, las sensaciones corporales, pensamientos sobre hacerse daño, agresivos, religiosos y hasta sexuales. Las compulsiones más comunes que tienen como fin reducir estas obsesiones son: Lavarse las manos constantemente, acumular objetos compulsivamente, contar mentalmente siguiendo determinados patrones, verificar que las puertas, las luces y la estufa estén apagadas y repetir en voz baja una frase a modo de mantra.


No es habitual pero a veces pueden darse obsesiones sin compulsiones y al contrario, las cuales suelen darse en apariencia, pero si se evalúan a profundidad suelen darse compulsiones mentales y pensamientos o imágenes relacionadas. En general, el Trastorno obsesivo compulsivo se inicia durante la juventud o adolescencia y, de manera gradual, los síntomas varían en cuanto a la gravedad durante el ciclo vital y pueden empeorar durante momentos de estrés intenso. Se considera que el TOC es un trastorno crónico por lo que la persona tendrá que convivir con él durante toda su vida, sin embargo, la buena noticia es que con ayuda profesional los síntomas se pueden reducir y controlar en gran medida, lo que garantiza una mejora en la calidad de vida de las personas que lo padecen.


Si crees que tu o alguien que conozcas presenta alguno de los síntomas arriba descritos, no dudes en contactarnos. Recuerda que en Felizmente estamos dispuestos a ayudarte de la mano de los mejores profesionales en salud mental.


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