¡Sí es para tanto!: La importancia de la validación emocional



Es muy común escuchar frases como “no es para tanto, ya olvídate”, haciendo referencia a las emociones “negativas” e indicando que es mejor que no se hable de ellas para no molestar a los demás, ya que no son fáciles de experimentar y suelen causar mucho malestar. Sin embargo, es importante saber que todas las emociones, sean agradables o desagradables, tienen una función que cumplir en cada persona. Por ello, es fundamental que se identifiquen, acepten, comuniquen y validen.


Pero ¿Qué es la validación emocional?


Esta consiste en la comunicación de la experiencia emocional que cada uno vivencia, teniendo en cuenta que es comprensible la reacción experimentada debido a la historia de uno mismo y el contexto en el que se da. Asimismo, esta práctica implica que lo que se expresa sea escuchado con mucha atención, libre de juicios y siendo entendido como algo legítimo e importante.


Practicar la validación emocional contigo mismo y con los otros, va a significar la aceptación de lo que cada persona siente sin dar lugar a juicios ni intentos de modificar la experiencia; brindándole la importancia necesaria a lo que se está sintiendo. Para incluir esto en tu día a día, no es necesario que pienses igual que los demás o que creas que todos deben reaccionar de igual manera, sino simplemente comprender que lo que cada ser humano siente se ve influido por diferentes aspectos y que esto varíe de persona en persona, no lo hace más o menos válido.


El lograr aceptar y entender como legítimo lo que uno mismo siente va a permitirte sobrellevar de mejor manera aquellas emociones que se experimentan como desagradables y que generan malestar. Además, va a fomentar que puedas emplear esta técnica con las personas que te rodean y así también, se formarán vínculos más estrechos que generarán espacios en los que predomine la confianza y seguridad.


Entonces ¿Cómo podemos validar las emociones propias?

  1. Identifica lo que estás sintiendo

  2. Trata de reconocer qué fue lo que causó que te sientas así, puedes tener en cuenta tanto el contexto actual como tu historia personal

  3. Date tiempo e intenta comprender qué función puede cumplir lo que estás sintiendo

  4. Permítete sentir y experimentar todo lo que esa emoción genera en ti


Y ¿Cómo podemos hacer para validar la experiencia emocional de otras personas?


Si deseas poner en práctica la validación emocional con las personas que acuden a ti, puedes empezar empleando la empatía, indicándoles que te encuentras ahí para ellos, escuchando con mucha atención, sin juzgar y comprendiendo que lo que están sintiendo está bien. De esta manera, estarás confirmando que lo que esa persona siente y expresa, es importante y válido.


Finalmente, resulta fundamental que se conozca cada vez más sobre este tema, ya que las consecuencias de desarrollarse en un ambiente invalidante pueden ser muy dolorosas. El impacto que generan pequeñas acciones como la validación emocional de cada experiencia, disminuyen la posibilidad de que uno mismo u otras personas se vean conducidas hacia la inexpresividad emocional, baja autoestima, inhibición social, desconfianza, etc., por lo que no dudes en emplearla en tu día a día y comentar acerca de esta técnica con las personas que te rodean.

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